La preocupación por un cine social sigue en auge. En una Europa que se transformó

con la caída del bloque soviético y la globalización, los realizadores continúan retratando los

problemas que aquejan a todo el continente, en este ciclo se reúnen más de una docena de

largometrajes que abordan estos temas, el realismo social del cine europeo es definitivamente una invitación para reflexionar y luchar.