En medio de la incertidumbre que hemos vivido es necesario reinventarnos, cambiar de perspectiva, adoptar el cambio y reflejar lo que aprendimos. Por medio de la metáfora de un caleidoscopio fue que comprendimos la función del género documental contemporáneo. El ver y hacer cine de no ficción son formas de ejercer una vista activa. Tomar nuestra mirada con ambas manos y darle vueltas hasta percibir los diferentes ángulos de la vida. Dejarnos sorprender por todo lo que no habíamos visto. Entender que podemos conectar con el mundo exterior sólo al mismo grado en que hayamos conectado con nuestro mundo interior. Dejar que esos dos mundos se reflejen, conversen y nos enseñen. Dejarnos sorprender por todo lo que no habíamos visto.

Entender que podemos conectar con el mundo exterior sólo al mismo grado en que hayamos conectado con nuestro mundo interior. Dejar que esos dos mundos se reflejen, conversen y nos enseñen.

Por ello, en esta decimosexta edición del festival volteamos la mirada. Inspirados por diversas expresiones culturales y cinematográficas imaginamos un arte para un mundo mejor e invitamos a nuestros públicos a observar y a ser observados.