Carmen lucha por ser libre, por ser ella, y por tal motivo no se doblega. Se encuentra en una lucha constante contra las fuerzas que la limitan y a las que se entrega con obstinación. No es tan sólo una gitana hermosa: es una mujer que defiende su identidad. 

Este ballet está lleno de pasión y sensualidad. Explora una gama de emociones que se mueven entre el amor y la muerte. 

Coreografía: Alberto Alonso 

Música: Rodion Shchedrin sobre la original de Georges Bizet 

Disfrútala: 6, 7, 9 y 11 de noviembre en la sala principal del Palacio de Bellas Artes.