Veinticinco años se dicen fácil pero aplicados a la realización de un festival independiente, con reglas propias, sin censura y luchando con las cortapisas económicas de nuestro país, es algo que queremos celebrar con quienes lo hicieron posible: ustedes, el público.

Sobre todo, en estos tiempos que algunas personas dicen que ya se ha rebasado la época de las reivindicaciones, mientras la realidad que vive la comunidad LGBT+ nos abofetea con experiencias que constantemente vemos en las noticias y en nuestro entorno.

Celebramos la libertad de acceder al cine, a nuestro cine, de manera ininterrumpida en 25 años —con tres pandemias de testigo— como una suma de voluntades que implican no sólo a los que ofrecemos este espacio anual contra viento y marea, sino también, y sobre todo, a quienes crean ideas cinematográficas y a una audiencia siempre ávida de conocerse y reconocerse.